Ya se pueden importar libros

Viernes 8 de enero de 2016  

Los ministros de Cultura y Producción anunciaron ayer que volverán a ingresar en la Argentina libros impresos en el exterior. "La restricción era parte de las consecuencias del cepo cambiario", explicaron. Pablo Avelluto y Francisco Cabrera, anunciaron la eliminación de restricciones mediante la publicación de la Resolución 1/2016 de la Secretaría de Comercio, en el Boletín Oficial.

La medida “busca incrementar la diversidad bibliográfica y favorecer la libertad de elección de lectores argentinos y facilitar el intercambio de la industria editorial local con los mercados internacionales”, se informó desde la cartera de Cultura.

Su eliminación apunta a “promover la pluralidad de voces y democratizar el acceso a los libros provenientes del extranjero y fortalecer el vínculo cultural del país con la región y el exterior”. Avelluto dijo que “los lectores argentinos van a tener acceso a la mayor oferta bibliográfica disponible, sin obstáculos burocráticos ni limitaciones que impedían la libre circulación de las ideas, encareciendo innecesariamente los libros impresos en otros países”.

Esta medida pone fin a una política de restricción que desde su aplicación en 2010 limitó el ingreso de libros importados y provocó que en los últimos años los costos de producción locales volvieran menos competitiva a nuestra industria, a la vez que desalentó la exportación de libros al exterior.

Ambos ministerios anunciaron también que trabajarán “junto al sector para promover a la industria editorial dentro de las industrias culturales donde la Argentina tiene mucho para aportar, en especial al mundo de habla hispana. Se trabajará en líneas de crédito, capacitación y promoción de exportaciones desde distintas áreas de ambos ministerios”.

De acuerdo con la información oficial, esta medida “fue celebrada por las diversas entidades que integran la industria editorial. La Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones, editores independientes, libreros y autores que coincidieron en la necesidad de eliminar trabas y poder acceder de ese modo a más y mejor diversidad bibliográfica”.