Libro sobre Omar Chabán, un agitador

Viernes 12 de junio de 2015  

El periodista Nicolás Igarzábal realizó una investigación sobre Omar Chabán que plasmó en el libro "Cemento. El semillero del rock", donde narra la fundación de un lugar clave para el rock argentino durante casi 30 años, y desgrana anécdotas sobre episodios inolvidables que se sucedieron en esas paredes.

A poco menos de un año de su muerte, la figura de Omar Chaban, dueño de Cemento, comienza a ser reconocida como la de un "agitador cultural" que le dio un espaldarazo enorme al rock argentino en los 80, 90 y parte de los primeros años del siglo XXI, hasta que la tragedia en otro de sus boliches, Cromañón, lo llevó a la cárcel.

Cemento albergó las primeras "misas" de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, tuvo a Sumo dando sus últimos estertores, a los Violadores arrasando todo con su punk. Alumbró el rock barrial al darle su espacio a La Renga, Los Piojos y Viejas Locas.

Pero también fue la cuna del nuevo rock argentino al recibir a los Brujos, Babasónicos, el Otro Yo y Juana La Loca. Allí Hermética, una banda emblemática del heavy metal, grabó un disco vivo, y La Bersuit se probó los pijamas por primera vez.

Los Fabulosos Cadillacs y Massacre tocaron varias noches, al igual que Todos Tus Muertos, Attaque 77, Fun People, Ratones Paranoicos, Animal, Carajo, La Portuaria y Los Rodríguez.

Además, Cemento recibió a muchas bandas extranjeras como el metalero dinamarqués King Diamond, que dio varios recordados shows, los Die Toten Hosen, los Misfits, los Buzzcocks, los GBH, los Exploited, Marky Ramone y los Queens of the Stone Age.